BUSCANDO LOS DINEROS-El Porquero de Agamenón- Militante de Herri Gorri

Se percibe, cada vez con mayor frecuencia, la recuperación de antiguos movimientos populares y la irrupción en escena de otros nuevos. Cierto es que con vacilaciones en cuanto a las reivindicaciones inmediatas a realizar y en cuanto a su encaje con las aspiraciones más generales de los colectivos. Pero el proceso ya es imparable, dado el grado de deterioro creciente en las condiciones de vida que afectan a la gran mayoría de la clase trabajadora.
Cuando se participa en tales movimientos, enseguida se descubre que, en cualquiera que sea sus sectores (parados, asociaciones de personas maltratadas, pensionistas, desahuciadas, de carácter sociocultural, garantistas de un servicio público, sindicales, etc.), la reclamación para la puesta en marcha de las exigencias mínimas que resuelvan o al menos palien los problemas se topan contra un muro. Un muro pretendidamente infranqueable, en cualquier circunstancia, que no es otro que la falta de recursos de los poderes públicos para hacerlos frente.
La “crisis”, esa especie de plaga bíblica que no se sabe por qué ni de dónde ha salido y sin responsables nos coloca a “TODAS” en la disyuntiva de tener que replantearnos nuestra propia existencia: “HEMOS ESTADO VIVIENDO POR ENCIMA DE NUESTRAS POSIBILIDADES.”
Más allá de la indignación que suele producir, en aquellas personas que tienen suficiente experiencia social o cultura política, lo realmente preocupante es que la agobiante y omnipresente campaña mediática, deja paralizadas a aquellas que, siendo conscientes del origen y desenvolvimiento manipulado de la “crisis”, se vean incapacitados de deshacer el nudo gordiano del asunto por la única vía posible: cortarlo.
Que organizaciones pretendidamente de izquierdas reclamen la vuelta al “estado de bienestar”, sabiendo la imposibilidad de que el sistema capitalista, en su actual etapa, pueda resolver, solo puede tener el calificativo de rendición incondicional al sistema. O rendición, o que se prescinda de una parte importante de la humanidad, sea por la vía de su aniquilación a través de las guerras y exterminios en cursos, o a través de la marginación social y el abandono de sectores crecientes de la clase trabajadora, o de la combinación de ambas.
Aunque pretenda disfrazarse de “posibilismo”, “pragmatismo político” u otras memeces encubridoras de una traición todavía no constatada, las consecuencias serán sin duda devastadoras.
La sabiduría popular ya lo grita en las calles: “no faltan recursos, sobran ladrones”. Pero algunos listos de la clase de sociología burguesa, se apresuran a identificar a los ladrones como políticos, funcionarios, algunos empresarios e incluso algunos bancos. El caso es no meterse con el Sistema capitalista identificando su naturaleza depredadora de per se, consecuente con su propia supervivencia.
Los votantes de esta cosa pestilente que llaman democracia, y nosotras apellidamos “burguesa”, no son conscientes de lo que realmente está pasando, pero en los estados mayores de la izquierda respetable y del sistema, o en curso de serlo, no está en la agenda política, ni en los objetivos, la viabilidad del socialismo. Algunos hace tiempo que vaciaron el concepto socialista del contenido revolucionario y de superación del capitalismo y lo aliñaron con adjetivos varios. Otros, están preparando una puesta en escena de la reivindicación de un socialismo propio que resuelva el problema de la lucha de clases. Resolverlo, quizás prohibiendo la propia lucha de clases, porque atenta contra la unidad capital-trabajo, y porque hay que ir más allá de las izquierdas y las derechas… lo que tiene un nombre que no diremos…
Hay que dar la razón a quienes nos dicen que no faltan recursos. Claro que hay recursos pero hay que recuperarlos. La deuda privada de bancos y multinacionales se ha convertido por arte de biribirloque en deuda pública. No llega el dinero para la sanidad pública, para la enseñanza, para paliar el paro provocado, para dignificar las pensiones, etc. como consecuencia del saqueo de la caja común (fundamentalmente constituida por las aportaciones directas o indirectas de la clase trabajadora).
La vía irrenunciable e inmediata no es otra que el impago de la deuda pública. Sabemos que mediante la reforma de la “Constitución “ (auténtico golpe de estado en el terreno económico y político perpetrado por el PSOE- PP) declaró urbi et orbi la prioridad absoluta del pago de la deuda, devolviendo a nuestros pobres capitalistas , a los bancos europeos y al depredador FMI lo que ya nos habían robado previamente y a escote. Y es que las operaciones de agresión militar del imperialismo, no son precisamente baratas…y han sido muchas…
También sabemos adónde nos conduce esa política de supeditación al imperialismo europeo y al norteamericano. O encaramos a la bestia, abandonando esa política suicida de constantes concesiones al Sistema, al Estado y a la Oligarquía española (con un decisivo componente vasco, por cierto) o tenemos por delante la ruina en sus sentido más amplio y destructor.
Algunos se ponen la venda antes de recibir la pedrada y empiezan a decir, con todo el apoyo mediático necesario, adobado de mentiras clamorosas y “verdades a medias”, que si nos negamos al “pago de la DEUDA” nos echan de Europa. El servilismo más cutre no tiene límites.
Confundir Europa (conjunto de pueblos, naciones y estados ) con una estructura económica y política de carácter imperialista, antidemocrática en la toma de decisiones y negadora de los derechos de los pueblos que la componen, indican un subconsciente inquietante.
Ningún economista siquiera burgués se atreverá a decir, a no ser que esté muy enfangado en su servidumbre al amo correspondiente, que el impago de la deuda, la salida del euro y el abandono de la Unión Europea , ya en descomposición por si misma, fuera a ser una tragedia, por ejemplo para los estados periféricos de la UE. Muy al contrario, la posibilidad de tener monedas propias ofrecería alternativas presupuestarias hoy inexistentes.

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Una respuesta a BUSCANDO LOS DINEROS-El Porquero de Agamenón- Militante de Herri Gorri

  1. isidoro Iglesias dijo:

    Poco es lo que hay que añadir al articulo . Un punto que siempre me ha parecido obscuro es el que no se hable de que los bienes tienen una exclusividad en el bien público, lo que significa, que si estos bienes son exclusivamente de uso personal o de interés propio,el Estado tiene la obligación de devolverlos a sus ciudadanos. Para que no me metan más caña de la habitual aquí dejo mi comentario. Osasuna, Askatasuna eta Euskal Errepublika

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