SOBRE LA RESPUESTA DE KIMETZ Y EL NECESARIO AVANCE DE LOS COMUNISTAS

hozmartilloEn Herri Gorri hemos tomado la decisión de responder al último texto de KIMETZ sobre la cuestión nacional, estableciendo una serie de puntos en los que preferimos señalar los elementos sobre los cuales podríamos mantener una aproximación teórica y política. De manera simultánea, presentamos al resto de núcleos e individuos comunistas, la posibilidad de valorar los mismos y aportar matizaciones, críticas o adhesiones.
Consideramos que estamos en una fase en la que se requiere flexibilidad y una capacidad de diferenciar lo principal de lo secundario, para no caer en posiciones dogmáticas y buscar posicionamientos no dogmáticos.
Evidentemente, podríamos haber respondido a los camaradas de KIMETZ con un texto en el que de nuevo, reafirmándonos y explicitando aún más nuestras posiciones y esperar su respuesta para un debate ad infinitum, pero creemos que es responsabilidad de los y las comunistas avanzar en la construcción del referente organizativo. De hecho estamos ante una coyuntura en la que nuestras decisiones como comunistas, serán valoradas en el futuro por el Pueblo Trabajador Vasco y debemos estar a la altura de las circunstancias.
1-Consideramos fundamental y básico el reconocimiento de Euskal Herria como Marco Nacional y Autónomo de Lucha de Clases, por lo menos en lo que se refiere al carácter nacional del marco y las condiciones concretas de desarrollo de la lucha de clases, derivado del proceso histórico de desarrollo del capitalismo en Euskal Herria.
2-Afirmación del carácter AUTONOMO de dicho marco y no, como bien afirma KIMETZ -y que compartimos- INDEPENDIENTE. El modo de producción capitalista y el imperialismo, son fenómenos internacionales y la lucha de clases es internacional.
3-El marco estatal español y en menor medida el francés, son indudablemente marcos relevantes de nuestra dinámica política. Por supuesto, negamos las concepciones “aislacionistas”, que desde el nacionalismo, consideran irrelevantes los procesos políticos, económicos e ideológicos que acontecen en dichos marcos, manteniendo una posición que definimos como hipócrita, preocupándose más por los acontecimientos del Donbass o de Grecia, que los del Estado español.
4-Defensa leninista del ejercicio de la autodeterminación, no en abstracto, sino apoyando procesos de secesión si fuera políticamente valioso para la agudización de la lucha de clases. Este planteamiento, permite además establecer un marco común en Euskal Herria con otras organizaciones y, de cara a los Estados español y francés, es la base de cualquier política de alianzas. Paradógicamente, nuestra concepción independentista, es más consecuente que la del nacionalismo burgués y pequeñoburgués.
5-Sobre la unidad del proletariado, en el marco del Estado español y en los marcos nacionales oprimidos “históricos”, nuestra posición es bastante pragmática en función de varias reflexiones:
a) En cualquiera de los casos, la independencia orgánica y la soberanía en la línea política, debe estar asegurada, para el Partido Comunista de Euskal Herria, como la experiencia y la historia demuestran.
b) Ni en el Estado español ni en el francés, existe ninguna organización marxista-leninista de referencia que pudiera implicar un hipotético debate, relativo al tipo de relación que mantener con dicha organización, por lo que sería caer en un debate abstracto, sin fundamento ni sustancia, salvo para generar contradicciones innecesarias.
c)Por ello, lo prioritario es construir el Partido en Euskal Herria, con una sólida política de alianzas con organizaciones estatales y/o de las diferentes naciones oprimidas dentro de los Estados español y francés que, manteniendo una línea marxista-leninista, respeten el ejercicio de la autodeterminación y a la secesión. Parece redundante, marxismo-leninismo y aplicación consecuente del principio de autodeterminación, pero está bien recordarlo.
d)La lucha de clases, en cada marco nacional y/o estatal, adopta unos ritmos, unas condiciones concretas y, en ese sentido, el Partido Comunista de Euskal Herria, lo que debe hacer es conducir una línea revolucionaria adecuada para el marco de intervención de Euskal Herria, desarrollándose como referente político y con una línea de lucha política e ideológica en el seno del movimiento popular y el movimiento obrero, contra el nacionalismo y el reformismo.
La dinámica de cruce de acusaciones entre “estatalistas” y “nacionalistas pequeñoburgueses”, carece de fundamento, desde la aplicación del leninismo, como lucha contra cualquier tipo de opresión nacional y una consecuente política de alianzas internacionalista, contra el enemigo principal que es el capital, el bloque en el poder y el imperialismo. Por ello, consideramos como no antagónica nuestra posición y la de KIMETZ al respecto.
6-En lo que se refiere al sujeto revolucionario en Euskal Herria, consideramos que la definición y caracterización que del Pueblo Trabajador Vasco hemos realizado a lo largo de nuestros escritos, nos alejan de manera radical de cualquier hipotética acusación de nacionalismo o de interclasismo. Tampoco de convertir la diversidad identitaria existente en Euskal Herria, en una contradicción antagónica entre las mismas. La base del sujeto reside en la contradicción capital-trabajo, y la realidad del Pueblo Trabajador Vasco es el de una heterogeneidad constituyente, en la que la opresión de la identidad euskaldun, deberá ser reflejada en el programa del Partido, promocionando y estableciendo condiciones políticas, sociales y laborales, para que el bilinguismo en Iparralde y Hegoalde adquieran una entidad efectiva, pero jamás como base de la construcción del sujeto político de clase y revolucionario.
7-Es por ello, que el ejercicio de la autodeterminación, lo ligamos a la aplicación del programa de construcción socialista. Consideramos que suelen plantearse debates confusos en torno a la autodeterminación, confundiendo muchas veces su “carácter democrático” y, por ello, perfectamente asumible por los comunistas, como los demócratas más consecuentes, con una autodeterminación “democrático-burguesa” y nacionalista. El sujeto de la autodeterminación en Euskal Herria, es el Pueblo Trabajador Vasco con su diversidad y desde la premisa de que la soberanía política y económica, sólo es entendible bajo el objetivo del poder popular, de la democracia socialista y de la transición de un sistema en el que la ley del valor sigue vigente, hacia formas más avanzadas de socialismo. Y sin duda, desde el objetivo del internacionalismo proletario y la expansión del socialismo, pues resultaría insostenible la construcción socialista en Euskal Herria, sin un campo internacional de relaciones políticas y económicas.
8-No derivaremos la discusión hacia la conceptualización del futuro de las naciones bajo el comunismo mundial, pues nos llevaría al terreno del doctrinarismo, en tanto que no sabemos bajo qué condiciones y bajo que procesos históricos llegará la Humanidad al comunismo.

Herri Gorri

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