DOCUMENTO PERRETXIKO TXIKIA

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1.-PRESENTACION

 

  1. Más de un año ha transcurrido ya desde la presentación pública de HERRI GORRI. Estos meses han servido para consolidarnos como núcleo comunista en Euskal Herria y, en este sentido, consideramos como satisfactoria la actividad que hemos desarrollado en dos apartados fundamentales:

 

  1. -El primero de ellos, la elaboración teórica, ideológica y política de unos principios fundamentales como referencias de nuestro proyecto político-organizativo.

 

  1. -El segundo ha sido el de tomar contacto con los diferentes núcleos comunistas presentes en Euskal Herria, con la voluntad de explicitar de manera efectiva lo que nos une y lo que nos diferencia, con el objetivo de impulsar las condiciones que puedan desembocar en la formación de un referente comunista, marxista-leninista en Euskal Herria, base del proceso constituyente del Partido Comunista de Euskal Herria.

 

  1. En este sentido, en HERRI GORRI hemos llegado a la conclusión de que hemos agotado una fase. Es necesario avanzar en nuestra consolidación como núcleo comunista organizado en torno a los principios teóricos e ideológicos que hemos trazado. No hay teoría sin praxis, no hay praxis sin teoría y no hay praxis, ni teoría sin organización.

 

  1. Desde otros núcleos comunistas, nos han realizado críticas constructivas que deben ser consideradas y, por otra parte, la propia evolución de HERRI GORRI en estos meses, nos deben llevar a un proceso de autocrítica como pilar central de nuestra maduración como organización marxista-leninista de Euskal Herria.

 

  1. Bajo estas premisas, hemos considerado necesario realizar una Asamblea general de carácter constituyente, en la que valorar dónde estamos, hacia dónde queremos ir y dotarnos de los instrumentos organizativos y de línea política necesarios para ello. De una parte, tenemos que ser capaces de sistematizar nuestros principios fundamentales, dispersos a lo largo de nuestros textos y en los que se incurren en algunas contradicciones y elementos confusos que deben ser corregidos y adecuados. Además consideramos esencial elaborar un documento de línea política en el que explicitemos nuestros objetivos y las formas de intervenir en el seno del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, en el contexto y la coyuntura en la que los comunistas debemos ser alternativa efectiva. Por último, en la Asamblea deberá realizarse un reparto de responsabilidades y dotarnos de una dirección, para superar deficiencias en el funcionamiento de HERRI GORRI.

 

  1. En lo que se refiere al Documento de línea política, al que hemos bautizado de manera consciente como “PERRETXIKO TXIKIA” (La pequeña seta), hemos decidido publicarlo aún en estado de borrador y aún pendiente de su ratificación formal en la Asamblea que celebraremos. Somos conscientes de que no es una práctica habitual publicar un documento de estas características en estado de borrador, pero nuestra intención es el de abrir la posibilidad de que otros núcleos comunistas, o individuos a título individual, puedan realizar aportaciones, críticas de carácter constructivo que puedan enriquecerlo y, de manera simultánea, incitar a posicionamientos que puedan servir para avanzar en el proceso de convergencia entre los comunistas de Euskal Herria.

 

  1. Hemos afirmado, por activa y por pasiva que la formación del Partido Comunista de Euskal Herria, debe ser labor colectiva y HERRI GORRI se posiciona ante este proceso, de manera abierta, honesta y comprometida en el proceso de convergencia necesario para ello entre los y las comunistas de Euskal Herria.

 

EL MARCO PROGRAMATICO

 

  1. La línea de demarcación que identifica una alternativa marxista-leninista frente a las diferentes formas de reformismo y oportunismo, es la ruptura con el euro, la Unión Europea y la OTAN. Otra Europa es posible, efectivamente, pero bajo un proyecto de Unión Socialista, regida por el principio de la democracia socialista, la unidad indestructible de las clases trabajadoras europeas y la definitiva superación de la dictadura del capital.

 

  1. Es esta línea de demarcación con la que HERRI GORRI plantea su marco programático de referencia en Euskal Herria y la base sobre la que el conjunto de núcleos comunistas pueden comenzar a trazar una línea de confluencia, colaboración y avanzar hacia la constitución del Partido Comunista de Euskal Herria.

 

  1. -Afirmar que nuestro objetivo es la construcción socialista, es decir todo y, simultáneamente, nada. Entre el contexto y coyuntura actuales y la fase de construcción socialista, media una fase de necesaria recomposición de las correlaciones de fuerzas, de organización y rearme político e ideológico del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, algo para lo que la formación de una organización marxista leninista es esencial y determinante.

 

  1. -Esta fase, que definimos como de RECOMPOSICION DE LA ALTERNATIVA COMUNISTA, articula de manera dialéctica la formación del Partido Comunista de Euskal Herria y el rearme político y organizativo del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco para transformarse en sujeto de su autodeterminación socialista. La fase de recomposición se asienta sobre dos ejes principales:

 

  1. -El primero de ellos, es el de generar un vector de confluencia y convergencia entre los comunistas de Euskal Herria, que culmina en la formación del Partido Comunista. Hasta ese momento, los diferentes núcleos debieran actuar con la responsabilidad histórica necesaria para dotar de referencialidad social al comunismo y empezar a ser vanguardia política e ideológica.

 

  1. -El segundo eje es el de desarrollar una línea de intervención en el seno del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, consolidando nuestra presencia y nuestra fuerza como alternativa real. Nuestra participación en el movimiento popular y el movimiento sindical, nuestro programa político y la capacidad para socializarlo, es la condición para la consolidación de los comunistas como vanguardia dirigente. En este sentido, HERRI GORRI está dispuesto a acometer esta tarea, e invita al resto de comunistas a participar, aún hoy dentro de las diferencias que puedan ser mantenidas, en lo que nos unifiquen.

EL PROGRAMA NECESARIO PARA LA ACUMULACION DE FUERZAS

  1. Desde esta perspectiva, planteamos nuestra línea de intervención en tres campos fundamentales: 1-El campo político-ideológico, 2- El Movimiento popular y 3-El Movimiento obrero

2.-EL MARCO POLITICO Y EL CONTEXTO Y COYUNTURA EN EUSKAL HERRIA

 

  1. Los niveles de desempleo en Hegoalde, así como el porcentaje del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco que ha sido arrojado a la pobreza, sin duda no ha alcanzado los niveles críticos del Estado español. Los nacionalistas vascos, en sus variantes reaccionaria y progresista, han hecho de esta diferenciación, un eje de su discurso y su praxis ideológica y política. Al nacionalismo jelkide le ha servido para legitimar su “buena gestión de la crisis”, incluso impulsando también en el ámbito que le correspondía, recortes y medidas favorables a la valorización del capital. Lo cierto es que entre ciertos sectores del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, ha calado esta representación entre una mejor situación económico/social y la gestión del PNV. De otra parte, el PNV ha desarrollado una estrategia de contención de la pobreza, impulsando un sistema de ayudas sociales, de rentas de garantía y subvenciones, que han logrado legitimar ante amplios sectores populares su gestión y, de paso, promover una estructura clientelar de sectores desmovilizados del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco.

 

  1. El nacionalismo progresista o soberanismo de izquierdas, con campañas del tipo “España nos hunde”, con la contraposición entre una clase capitalista vasca progresista, dinámica y emprendedora a la que “la marca España” perjudica y una clase capitalista “española”, corrupta y reaccionaria, han tratado de consolidar un proyecto reformista-identitario, en el que su aspiración a un capitalismo socialdemócrata euskaldun, se topa con diversos problemas irresolubles. En primer lugar, la imposibilidad de reconstruir una socialdemocracia al uso, de no ser que se conformen con disputar un punto arriba o abajo las asignaciones presupuestarias a combatir la pobreza. En segundo lugar, el límite estructural del independentismo, estabilizado en torno al 25% y sin recorrido. En tercer lugar, la realidad pluri-identitaria del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, y el hecho de que el euskera ha dejado de ser un eje de reivindicación revolucionario.
  2. El núcleo reaccionario del “patriotismo constitucional”, constituido por el binomio PP-PSOE, sigue presente en EuskalHerria, entre otras cosas “gracias” al nacionalismo vasco con el que se retroalimenta. Su orientación nacionalista española, su criminal vinculación con las más abyectas políticas neoliberales y su condición de apéndices de las fracciones oligárquicas más reaccionarias, siguen siendo objeto de apoyo socio-electoral por parte de sectores populares de Hegoalde, en tanto que el denominado “problema nacional” sigue adquiriendo una centralidad alimentada por los nacionalismos, como eje activo negador de la contradicción principal y dominante entre capital y trabajo.

 

  1. Por último, tenemos un polo de referencia que, sin poder ser calificado como “españolista”, lo cierto es que persiste en su negación de la autodeterminación como superación del problema nacional en EuskalHerria, si bien su elemento definitorio, es el reformismo y el oportunismo, que actúa como válvula de escape incluso para sectores desencantados de la extinta izquierda abertzale. Sin más recorrido que emular a pequeña escala las desilusiones que generó SYRIZA, debería llevarnos a la reflexión su imposibilidad de haber alcanzado los niveles de apoyo electoral alcanzados en otras realidades del Estado.

 

  1. Somos conscientes de que construir una línea de acumulación de fuerzas al margen de los cuatro principales polos de referencia socio-electoral en Hegoalde, es una tarea titánica, en la que sólo la férrea defensa de los sólidos principios marxistas-leninistas y una flexibilidad táctica unida a una sólida determinación estratégica, conducen a la victoria.

 

  1. El actual marco legal-institucional de Hegoalde, se encuentra subordinado al Estado español, eso es indudable, pero en HERRI GORRI no identificamos como elemento central y prioritario de una estrategia de recomposición comunista el denominado “derecho a decidir”. Lógicamente, la legalidad estatal española imposibilita adoptar medidas políticas y económicas de carácter transformador, tales como la reducción de la jornada laboral, la nacionalización de la banca y de los sectores estratégicos de la economía, como la energía. Incluso tampoco podrían ser impulsadas medidas democratizadoras del poder, en ayuntamientos y diputaciones, donde podrían impulsarse mecanismos de participación popular y de toma de decisiones colectivas. Ni siquiera se podría crear un nuevo código penal realmente democrático y social, frente a la denominada “Ley Mordaza”. Podríamos dar todos los ejemplos necesarios, pero siempre llegaríamos a la misma conclusión: ¿hemos alcanzado el nivel de desarrollo de la lucha de clases, hemos transformado las correlaciones de fuerzas, hemos “agotado y saturado” los marcos legales existentes, de forma que sólo el derecho a decidir sea la vía para poder poner en marcha un programa de medidas realmente revolucionarias? La respuesta es un no rotundo. De hecho el eje desarrollado en torno al “derecho a decidir”, lo que plantea es una vía nacionalista, ciudadanista y capitalista, fundamentada en la escisión identitaria del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco y una alianza interclasista entre capital y trabajo.

 

  1. El planteamiento de HERRI GORRI tiene como referencia central la AUTODETERMINACION del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco como sujeto, en un proceso que comienza aquí y ahora, en una primera fase de recomposición política, organizativa e ideológica, en la que el desarrollo ascendente de las reivindicaciones y movilizaciones, generen un punto crítico en la transformación de las correlaciones de fuerzas y la construcción del socialismo adquiera fuerza de necesidad. Será en ese momento histórico, en el que el Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, en su proceso de autodeterminación hacia el socialismo, analice la evolución del proceso revolucionario en el Estado español y en otros ámbitos internacionales y la construcción nacional del socialismo pueda ser valorada en clave independentista, como necesidad soberana para impulsar el socialismo o de alianzas confederales, federales o incluso unitarias.

 

  1. Es la propia definición de la realidad del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco que hemos realizado en HERRI GORRI, alejada de las conceptualizaciones del nacionalismo revolucionario que asigna a la Independencia una centralidad mitificadora que relega al socialismo como algo secundario en el mejor de los casos. El Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, como sujeto antagónico respecto al capital sólo se autodetermina con el socialismo en un proceso de lucha de clases, en el que la forma de construcción nacional y de relación con otros procesos revolucionarios, está subordinado a las necesidades del propio proceso revolucionario socialista en Euskal Herria.

 

  1. De esta forma, se rompe con el elemento nacionalista que asigna a la “conciencia nacional vasca” un rango equiparable al de la conciencia de clase, abriendo la posibilidad, muy querida por el nacionalismo pequeñoburgués, de sujetos políticos nacionales superadores del antagonismo entre capital y trabajo, con el interclasismo por bandera.

 

  1. El movimiento generado por la crisis del 2008 y la posterior ofensiva del capital, los movimientos surgidos en torno a la lucha contra los desahucios, los recortes y la defensa de la sanidad y la educación públicas, cobraron una importante relevancia. Los “escraches”, los muros humanos para frenar los lanzamientos, las mareas… fueron producto de la agudización de la lucha de clases y la autoorganización más o menos espontánea de las masas. Estos movimientos sociales, se pueden definir como estrictamente defensivos, pues en términos generales, su horizonte era el de la recuperación del Estado de Bienestar, como fundamento legitimador de la democracia formal burguesa. La imposibilidad de rebasar los márgenes del Estado de Bienestar y la concepción de un “capitalismo de rostro humano”, fue producto de la inexistencia de un movimiento comunista organizado con capacidad de catalizar las movilizaciones y las reivindicaciones en una espiral creciente de agudización de lucha de clases, de desarrollo de una conciencia de clase organizada de carácter socialista y de transformar el sistema. Por el contrario, fue el reformismo el que encauzó el malestar social hacia fórmulas electorales contenidas en los estrechos márgenes de la legalidad burguesa. Paradójicamente, fue en EuskalHerria donde se dio este primer paso de institucionalización, bajo la fórmula reformista del soberanismo de izquierdas y posteriormente, surgiría el fenómeno PODEMOS, con el que de manera definitiva, cualquier posibilidad de agudización de las contradicciones y de la lucha de clases, fue contenida y electoralizada, gracias a la labor desarrollada por los sectores pequeñoburgueses y de la aristocracia obrera.

 

  1. En el movimiento comunista, fue común el error de considerar que la ofensiva del capital, iba a significar de una manera casi determinista, un desarrollo de la conciencia de clase en los sectores más oprimidos y explotados. Incluso comenzaron a aflorar tesis de tipo economicista, que consideraba que el capitalismo había alcanzado sus límites históricos y la crisis implicaba su derrumbamiento. Pero no fue así, puesto que los procesos de crisis capitalista, sin una organización comunista de vanguardia con capacidad de organizar a las masas y armarlas política e ideológicamente hacia el socialismo, posee sus propios mecanismos de regulación y de recomposición de los mecanismos de valorización del capital, desvalorizando la fuerza de trabajo.

 

  1. La dialéctica entre reforma y revolución, fue afrontada desde posiciones extremas de objetivismo y subjetivismo por parte de ciertos núcleos comunistas. Dichos errores, imposibilitaron disputar en condiciones de garantías con el reformismo y los sectores reaccionarios del régimen, la confrontación política e ideológica y la dirección de los sectores populares.

 

  1. Las limitaciones del reformismo están comenzando a ser evidentes entre las masas. El ejemplo de SYRIZA es exportable a cualquier realidad del ámbito europeo. Si no se rompe con la Unión Europea y el euro, si no se procede a denunciar la deuda contraída con los sectores financieros, como ilegítima y su impago no se articula como eje de una política efectiva a favor de los sectores populares, las organizaciones reaccionarias están en condiciones de desarrollar una estrategia que puede paralizar electoralmente al reformismo. Un ejemplo lo tenemos en Hegoalde y los últimos resultados electorales, en los que el nacionalismo jelkide sale reforzado.

 

  1. Frente a concepciones estatalistas que no asignan a la autodeterminación su naturaleza revolucionaria, o que la convierten en una consigna vacía, al no ser capaces de identificar el propio campo nacionalista español en el que se hallan insertos, en HERRI GORRI afirmamos el Marco Autónomo de lucha de clases. El carácter de Formación Económico Social de EuskalHerria y nuestra línea de equiparación entre construcción nacional y construcción socialista, es la línea de batalla contra cualquier premisa nacionalista y para ello, estamos en condiciones incluso de mantener una sólida política de alianzas con organizaciones marxistas leninistas del Estado español que de manera dialéctica apoyen los procesos revolucionarios en el conjunto del Estado y sus realidades nacionales.

 

  1. En HERRI GORRI consideramos que el nacionalismo vasco y el nacionalismo españolista, desarrollan un proceso de retroalimentación que, de manera objetiva, configura un modelo funcional para el sistema político-ideológico, en tanto que cumple con la negación efectiva del carácter principal, determinante y antagónico de la contradicción capital-trabajo.

 

  1. El proceso de recomposición neoliberal al que estamos asistiendo, entiende y asimila la existencia de un “problema nacional” en EuskalHerria, gestionándolo de manera que no sea un impedimento para la estabilidad política necesaria en el proceso de recuperación de las bases del crecimiento macroeconómico y la valorización del capital. El campo nacionalista reaccionario jelkide, es perfectamente consciente del carácter minoritario del independentismo, pero lo instrumentaliza para escindir al Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, integrando al soberanismo de izquierdas a la lógica institucional y a la gestión de un independentismo sin más proyección que ser “otra” opción electoral, reforzando la estabilidad sistémica y la correlación de fuerzas favorable al capital.

 

  1. Y es que en el bloque del soberanismo de izquierdas, si bien identificamos verdaderos sectores abertzales abnegados y socialistas, su vector dirigente y hegemónico pequeñoburgués con influencia en sectores de la aristocracia obrera y funcionarial, es profundamente anticomunista. Son los sectores del soberanismo de izquierdas más avanzados en términos de conciencia de clase, los que deben cuestionarse la estrategia a la que se auto-subordinan.

3.- FASE DE RECOMPOSICION COMUNISTA: CONSTRUIR NUESTRO PROGRAMA

 

  1. No debemos perder de vista que la coyuntura actual permite ofrecer al Bloque en el poder, la indudable realidad de una recuperación del crecimiento macroeconómico que, en el conjunto del Estado español puede llegar a alcanzar más de un 3% en la tasa del Producto Interior Bruto, igual que en Hegoalde, donde incluso el nacionalismo jelkide ve legitimada su gestión con un apreciable aumento de sus apoyos electorales en las últimas elecciones.

 

  1. De poco sirve denunciar el carácter “engañoso” de esta recuperación económica, vendida por parte del Bloque en el poder como final de crisis y el inicio de un nuevo ciclo expansivo, describiendo las condiciones de empobrecimiento y explotación creciente de los y las trabajadoras, si no implica desarrollar instrumentos para la activación y agudización de la lucha de clases, mediante la organización y el rearme político e ideológico de las masas.

 

  1. El modelo neoliberal tiene un programa de “salida de crisis” probado y aplicado con éxito en múltiples situaciones a lo largo de su historia. El desempleo, el subempleo y el empobrecimiento del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, ha sido a lo largo de estos años, la estrategia del capital para recomponer las tasas de ganancia y reconducir el proceso de valorización de capital, en condiciones ventajosas. Es la receta clásica, sólo que desarrollada en un contexto de grave debilidad del movimiento revolucionario y, por ello, de una muy favorable correlación de fuerzas.

 

  1. Lógicamente la estrategia de agresión sobre el Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, no ha sido generalizada, sino focalizada sobre determinados sectores ya de por sí depauperados y en condiciones sociales y laborales precarias y con una gran vulnerabilidad. Y es que el modelo neoliberal de “salida de la crisis”, ha contado con una alianza de facto con la pequeña burguesía y la aristocracia obrero-funcionarial, para estabilizar la situación política e ideológica del sistema, consolidando y amparando la fragmentación del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, “normalizando” la pobreza como un mal sólo gestionable mediante políticas sociales que recuerdan la función de la limosna en otras condiciones históricas.

 

  1. El bloque en el poder, de esta forma, consolida las bases de su legitimidad política e institucional, mediante su alianza con dichos sectores, incluso autodefinidos como “de izquierdas”, mediante un pacto basado en garantías salariales, y derechos laborales y sociales que los convierten en verdaderos “privilegiados” en relación al resto de su clase. Sumemos a esta estrategia de fragmentación del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, la promovida por el nacionalismo, e incluso considerémoslas como parte de una misma estrategia y quizás podamos entender el subdesarrollo de la lucha de clases en EuskalHerria ante la ofensiva neoliberal y las correlaciones de fuerzas tan desfavorables para los sectores revolucionarios.

 

  1. Esta estabilización política de los consensos fundamentales dentro de los estrechos márgenes del sistema, tiene como uno de sus pilares fundamentales, el sometimiento al reformismo y/o al nacionalismo, en realidad caras de una misma moneda, de la contradicción antagónica entre capital y trabajo, en la que sea en clave soberanista o al margen de la misma, la “izquierda” persigue la misma finalidad de permanencia en el marco de opresión, explotación y dominación de la Unión Europea, sea como Estado vasco o como ente subordinado dentro del Estado español.

 

  1. Tal y como hemos afirmado, la ruptura con el marco opresor e imperialista de la Unión Europea y la OTAN, adquiere una centralidad determinante en el proceso de recomposición del movimiento comunista. Aún en la presente coyuntura y a pesar del creciente grado de deslegitimación del entramado europeísta entre los pueblos trabajadores europeos, nuestro planteamiento seguirá siendo visto con recelo, ya que organizaciones que se dicen “de izquierdas”, e incluso que se definen como socialistas, siguen defendiendo dichos marcos, como esencialmente válidos, mintiendo de manera descarada sobre las posibilidades de poder transformarlo de forma progresista y democrática. Comparten con la derecha neoliberal el discurso apocalíptico acerca de las consecuencias de una ruptura con el euro y la troika puesto que, en definitiva, comparten la subordinación a las oligarquías europeas y cumplen un papel fundamental en la reproducción política e ideológica de las condiciones de valorización del capital.

 

  1. Los comunistas, debemos mantenernos firmes en nuestra línea revolucionaria, combatiendo el posibilismo y el reformismo que lo ampara y desarrollando una intensa labor pedagógica y de agitación y propaganda, articulando la denuncia y la negación del marco imperialista europeo con la afirmación de una alternativa que debe adquirir la forma de un Frente de Pueblos Trabajadores Europeos hacia una Europa de los trabajadores y trabajadoras, con una democracia popular como radical negación a la dictadura del capital como proceso unificador de las luchas nacionales y en el que la reconstrucción de una Internacional Comunista resulta inaplazable. El poder de las oligarquías europeas para coordinar la defensa del sistema capitalista, sólo puede ser vencido por la extensión del internacionalismo proletario, combatiendo a sus opresores nacionales en sus marcos de lucha de clases de manera coordinada con el objetivo del socialismo.

 

  1. Sólo la lucha de clases determinará cual será el eslabón más débil por el que la cadena opresora y criminal del capitalismo será rota, generándose las condiciones para un avance comunista. La lucha contra el oportunismo, el reformismo y el revisionismo se vuelve fundamental a la hora de ser desenmascarados frente a las masas. La “izquierda” que asume con normalidad la creciente pobreza, explotación y opresión, y que se limita a gestionar limosnas para atenuar la dramática situación en la que amplias fracciones del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco se encuentra, mantiene posiciones radicalmente antagónicas respecto a HERRI GORRI, y a cualquier planteamiento político con un mínimo de ética y de racionalidad.

 

  1. El Programa político de los comunistas, no adquiere el formato de un “programa electoral”. Dicho esto, debemos clarificar un punto importante. HERRI GORRI considera el marco institucional y los procesos electorales, como un recurso táctico en el proceso de acumulación de fuerzas y su carácter de campo de lucha de clases que puede ser válido en determinadas situaciones coyunturales. Frente a concepciones comunistas “izquierdistas” o anarquistas, el marxismo-leninismo nos ayuda a entender que la lucha de clases se desarrolla en los diferentes campos en los que la confrontación contra el capital y sus apéndices políticos, sociales o institucionales, implica un avance del movimiento comunista, incluso en el cada vez más estrecho margen legal que ofrece el sistema.

 

  1. Ahora bien, tenemos muy claro que en la presente coyuntura, el marco institucional y los procesos electorales, no son recursos válidos para afrontar estos primeros pasos en la fase de recomposición de una alternativa comunista. El motivo es tan simple como el que de manera previa, debe ser construida la vanguardia-referente comunista y las posiciones comunistas en el Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, deben adquirir una fuerza que hoy no tienen ni de lejos. De otra parte, tampoco encontramos ningún referente electoral que pudiéramos considerar útil su reforzamiento en el seno de las instituciones para garantizar mejoras significativas para las condiciones sociales, económicas y culturales del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco.

 

  1. La definición gramsciana de “la guerra de posiciones” y “la guerra de movimientos”, como diferentes condiciones en las que la lucha de clases cobra forma, deben ser asimiladas por los comunistas en el desarrollo de una estrategia de vanguardia. Ni un paso más que uno por delante del desarrollo del movimiento popular y el movimiento obrero-sindical, pero jamás un paso por detrás.

 

  1. -El proceso político-ideológico de recomposición comunista, mantiene para HERRI GORRI como una de sus premisas básicas la autodeterminación como instrumento-garantía de la independencia del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco para la construcción socialista de la nación y antagónico a las concepciones nacionalistas de tipo interclasista y subordinadas a la lógica del imperialismo.

 

  1. Este proceso de construcción nacional, ligado a la realidad histórica del marco nacional de lucha de clases, se articula dentro de la estrategia marxista-leninista en torno a dos ejes fundamentales:

 

  1. El primero de ellos, lo referimos a la unificación del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, partiendo de la realidad de identidades culturales/idiomáticas múltiples que los nacionalismos y el capital instrumentalizan al servicio de sus intereses hostiles al socialismo. El marxismo leninismo combate cualquier tipo de opresión nacional, identitaria e idiomática. El proceso de euskaldunización, desarrollado sobre bases populares y como eje de reivindicación revolucionaria, fue desnaturalizado y apagado, al ser sometido a criterios mercantilistas y transformado en un acto voluntarista, subordinado a las posibilidades y recursos individuales, estructuralmente determinados por la propia realidad socio-lingüística.

 

  1. La posición de HERRI GORRI es la de una Euskal Herria plurilingüe, en la que el euskera se convierta en el idioma prioritario, coexistente con el español y el francés, en la que la situación ideal sea la de un perfecto conocimiento y uso de estos idiomas que forman parte de la historia de Euskal Herria. Ahora bien, también afirmamos que el impulso del euskera, debe recuperar su carácter popular, esa filosofía en torno al mismo presente en los años 70 y 80, en la que partiendo de la realidad existente, se institucionalicen los medios necesarios para que el Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, pueda acceder al mismo, asignando los recursos necesarios para ello. El euskera ha terminado convirtiéndose en un medio, más que en un fin, en torno al cual se ha creado un sector económico ligado a criterios de rentabilidad y de acceso al empleo público.

 

  1. La gratuidad del aprendizaje del euskera, en condiciones laboralmente compatibles, la asignación de recursos para que la euskaldunización como elemento colectivo, popular y cotidiano, sean realidad efectiva, implican una transformación política, económica e incluso ideológica. El voluntarismo, la afirmación nacionalista en su uso -o en su negación- e incluso su instrumentalización, deben ser sustituidos por un programa estratégico de desarrollo que los comunistas debemos integrar en nuestros objetivos, teniendo en cuenta las situaciones presentes en Euskal Herria y bajo la premisa de que sólo bajo una democracia socialista se afianzará su progreso histórico, hasta lograr el objetivo de su normalización como idioma cotidiano y propio del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco.

 

  1. Una EuskalHerria en la que las identidades puedan ser vividas libremente y que el plurilingüismo sea confirmado como realidad efectiva y natural, en tanto que negamos de raíz las mitificaciones nacionalistas vascas y españolas acerca de las identidades culturales, cuyo fin ideológico no es otro que la propia negación del carácter de clase del sujeto revolucionario socialista en cuyo programa se encuentra el propio aplastamiento del nacionalismo como ideología opresora al servicio de las oligarquías de turno.

 

  1. El segundo eje, es el de transformar al Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco unificado en poder constituyente superador del capitalismo, el patriarcado y el imperialismo, bajo una democracia de nuevo tipo con los recursos políticos, institucionales, ideológicos y represivos, para aplastar a las fuerzas reaccionarias, negadoras del futuro socialista y defensoras de la barbarie criminal del capitalismo.

 

  1. De igual forma que la caracterización liberal-democrática de la nación como “Tercer Estado” en contraposición al clero y la aristocracia como poder político opresor del Antiguo Régimen, reflejó un avance democrático fundamental en la historia, el marxismo-leninismo impulsa una nueva concepción de la Nación como “Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco” en contraposición al capital y a sus apéndices políticos opresores en el capitalismo que conduce a la plena liberación en el comunismo. Es desde esta perspectiva donde la consigna “ni guerra entre pueblos, ni paz entre clases” adquiere su verdadera dimensión liberadora en una Europa cuyo futuro o será socialista o no será.

4.-LINEAS GENERALES DE INTERVENCION

 

  1. Esta construcción nacional basada en la hegemonía del socialismo como fuerza impulsora del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, mantiene la crítica y la denuncia de la Unión Europea como marco de opresión y explotación, así como una propuesta alternativa sobre la que trabajar política e ideológicamente convirtiéndola en eje de acumulación y de cambio en la correlación de fuerzas. En este sentido, la definición de los actuales niveles de deuda externa e interna de los estados, respecto a los sectores financieros como inasumibles, ilegítimos y ajenos a los pueblos trabajadores es el primer paso. El carácter ilegítimo de la deuda, es un tema tratado ya con profusión en muchos ámbitos, el vaciamiento de las arcas públicas en beneficio de las oligarquías financieras más agresivas y criminales, contrasta con la estrategia de recortes sociales, austeridad y reducción generalizada de los salarios.

 

  1. Es precisamente dicha deuda la que puede llegar a convertirse en un importante instrumento de presión popular contra las clases dominantes y su impago, en la recuperación de recursos necesarios para poder afrontar una transformación económica y social con la que se trate de solucionar de manera efectiva, los graves problemas de bienestar material, social y cultural a los que han sido sometidos los pueblos trabajadores con la estrategia neoliberal. El impago de la deuda, deuda que recordemos ha sido producto del saneamiento financiero de la burbuja especulativa que los pueblos trabajadores hemos tenido que pagar a escote, debe convertirse en la espada de Damocles que penda sobre las oligarquías europeas.

 

  1. Nuestra alternativa no pasa por recomponer un modelo capitalista superado históricamente como es el del Estado de Bienestar. La transformación del neoliberalismo en la ideología y la praxis política de las clases dominantes, responde a las propias necesidades de valorización del capital en una fase dominada por la sobreacumulación. Las políticas reformistas que partiendo de la aceptación del capitalismo como modo de producción esencialmente válido, tratan de realizar “correcciones” en la distribución de las rentas del capital y del trabajo, planteando rentas de garantías de ingresos crecientes y expandir la educación, la sanidad y los servicios públicos, no responden a una solución real porque no son funcionales en el seno del actual modelo capitalista, puesto que en un marco de globalización económica y financiera, con vigencia del concepto de competitividad en parámetros neoliberales, que conducen a prácticas de dumping social, deslocalizaciones productivas y fugas de capitales hacen que no sean otra cosa que ensoñaciones de carácter electoralista.

 

  1. La alternativa comunista plantea la centralidad del trabajo, un trabajo realizado en condiciones de dignidad, plenos derechos sociales y laborales y eje de la vida cotidiana del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, garantizando la conciliación del mismo con un nuevo modelo de democracia popular, en la que hombres y mujeres libres, con derechos y deberes colectivos, alcancen unas condiciones materiales, sociales y culturales satisfactorias. Lógicamente estamos hablando de una fase en la que aún no será abolida la ley del valor, y el trabajo persistirá en la condición asalariada esencialmente, pero en la que el plusvalor generado en el proceso productivo, será gestionado de forma que sea reinvertido en el sostenimiento de una democracia económica y política de nuevo tipo, cuya caracterización socialista será producto histórico de la autodeterminación de los pueblos trabajadores y la dirección marxista-leninista del proceso.

 

  1. El deber y el derecho a un trabajo digno es nuestra alternativa y por ello consideramos fundamental recuperar el debate –olvidado incluso por el movimiento sindical- del reparto del empleo reduciendo la jornada laboral y fijando unos niveles de renta salarial directa e indirecta, en función del excedente económico generado y su reparto, aún bajo condiciones de producción capitalistas, previas a una transformación revolucionaria socialista. Esta fórmula de “trabajar menos para trabajar todos y todas, con una política redistributiva de las rentas del capital hacia el trabajo”, lógicamente requiere una transformación estratégica del modelo económico, en el que la introducción de la planificación y la regulación de la producción, circulación distribución y consumo, sirvan para reconstruir unos mercados internos destruidos por el dumping social y la desregulación de los movimientos de capitales. El objetivo no es otro que el de generar un modelo de oferta y demanda autónomo respecto a las presiones de las oligarquías financieras e imperialistas, con una creciente participación popular en su gestión y en la socialización de la propiedad de los medios de producción, aún en coexistencia y persistencia decreciente de sectores capitalistas, sometidos a regulación por parte de un poder popular constituido en poder político efectivo.

No puede ser abordada una línea de acción anticapitalista, sin considerar que acumulación de capital y destrucción ecológica se retroalimentan, en una espiral depredadora que está a punto -si no lo ha hecho ya- de comprometer la propia viabilidad del planeta a medio-largo plazo.

La irracionalidad del modelo de desarrollo capitalista, destruyendo las bases incluso de su propia reproducción ampliada, ha conducido a una amenaza global a todos los niveles. La guerra por los recursos decrecientes, las alteraciones climáticas y de entornos sometidos a la desertización por el efecto del calentamiento global, los efectos de los productos transgénicos, la destrucción de la productividad de la tierra por la sobreexplotación y el monocultivismo… convierten al capitalismo en un modelo criminal, frente al cual solamente el socialismo es alternativa a la extinción.

 

  1. Desde esta perspectiva, planteamos nuestra línea de intervención en tres campos fundamentales: 1-El campo político-ideológico, 2- El Movimiento popular y 3-El Movimiento obrero-sindical.

 

  1. -CAMPO POLITICO-IDEOLOGICO.- El socialismo como modelo socio político alternativo de organización de la economía al servicio del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco y sus necesidades, debe ser convertido en el pilar central de nuestro discurso político y de las tareas de agitación y propaganda. Su definición no es unívoca, y su forma concreta está determinada por la Formación Económico Social de la que surja, cierto es, pero cuando hablamos de socialismo nos referimos a una democracia radicalmente antagónica a la actual dictadura del capital, con los recursos necesarios para garantizar legal y legítimamente el ejercicio del poder popular de base amplia y la construcción del socialismo. El socialismo resulta inviable sin una ruptura revolucionaria provocada por un proceso de acumulación de fuerzas, y un vuelco en la correlación de fuerzas entre capital y trabajo.

 

  1. Dentro de este campo, también incluimos la incesante labor de actualización de la ciencia del marxismo-leninismo, el materialismo histórico y dialéctico y la confrontación teórico-ideológica como base del avance del socialismo y las tareas de formación política de la militancia comunista. Es absolutamente esencial la creación de una escuela de formación marxista-leninista, labor que en HERRI GORRI consideramos que debe ser compartida con el resto de los núcleos comunistas revolucionarios.

 

  1. -MOVIMIENTO POPULAR- El movimiento popular es producto de la forma en la que de manera, generalmente espontánea, se organizan diferentes sectores del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, en torno a cuestiones sectoriales, parciales, incluso efímeras, relacionadas hasta alcanzar unos objetivos determinados por el propio colectivo o núcleo dinamizador.

 

  1. Debemos reconocer que los comunistas no realizamos una correcta caracterización de estos movimientos populares, centrándonos más en la crítica de sus premisas reformistas y en la parcialidad de sus objetivos, que en su potencial movilizador y de acumulación de fuerzas. En torno a estos movimientos, se ha forjado una militancia social extraordinariamente valiosa, que el movimiento comunista debe saber ganarse para la causa del socialismo e integrarlas en la estrategia marxista-leninista de vanguardia y de acumulación de fuerzas.

 

  1. La intervención por parte de los comunistas en el movimiento popular es objetivo a cumplir en el corto plazo y en HERRI GORRI consideramos de una importancia fundamental:

 

  1. -Los movimientos surgidos como reacción a la ofensiva neoliberal, tales como los que luchan contra los desahucios, los recortes de derechos sociales y laborales y los que se organizan en torno a la defensa de los servicios públicos y el movimiento de las asociaciones de parados y paradas. La unificación de estos movimientos en torno a un vector estratégico de transformación del sistema y de acumulación de fuerzas, es prioritario para alcanzar una masa crítica necesaria para impulsar una espiral de movilización popular. De manera simultánea, es un campo de lucha de clases frente al reformismo que trata de instrumentalizar al movimiento popular para consolidar una “izquierda” sistémica y los intentos de cooptación por parte de las instituciones.

 

  1. -El movimiento feminista y de lucha contra la opresión patriarcal, en tanto que las mujeres son objeto de una explotación y una opresión adicionales, por su condición de mujeres. La ideología del patriarcado, debe ser objeto de una lucha sin cuartel por parte de los comunistas y el marxismo-leninismo el instrumento de liberación de la mujer en el socialismo. Desde las formas más extremas de la opresión patriarcal que promueve el asesinato de mujeres, hasta las diversas formas de opresión, en las que las convierten en objeto pasivo, anulado social y políticamente, y mera reserva de fuerza de trabajo en los períodos del ciclo expansivo del capital, pasando por las formas más sutiles de dominación ideológica, sólo el movimiento comunista está en condiciones de liderar la liberación de la mujer, tal y como las diferentes experiencias socialistas a lo largo de la historia han demostrado.

 

  1. -El movimiento antirepresivo, como unidad de dos luchas complementarias. De una parte, la centralidad de la amnistía como reivindicación y compromiso de los y las comunistas con los prisioneros y prisioneras políticos y su liberación como premisa democrática y de otra, la denuncia de la tendencia del sistema de democracia formal liberal-burgués hacia formas autoritarias, negadoras de derechos y libertades consolidados a lo largo de la historia del capitalismo y el peligro del fascismo, como recurso del capital en contextos de agudización de la lucha de clases. La nueva “Ley mordaza”, pero también la “Ley de partidos”, las legislaciones “antiterroristas” o las leyes contra la inmigración, son parte de un mismo objetivo de agudizar la represión para combatir cualquier movimiento que pueda cuestionar el sistema capitalista español.

 

  1. La prioridad en estos tres campos populares, no significa que el resto de movimientos no los consideremos importantes. Los movimientos por el desarrollo ecológicamente sostenible, la euskaldunización ajena a la concepción del euskera como un objeto mercantil, el movimiento antifascista o la necesidad de reconstruir un movimiento vecinal como base del futuro poder popular, son también campos en los que el movimiento comunista, en función de su capacidad de erigirse en referente y vanguardia, deberán ser trabajados en EuskalHerria, frente a los intentos por parte del reformismo, el nacionalismo y la reacción, por instrumentalizarlos y cooptarlos.

3.-EL MOVIMIENTO OBRERO-SINDICAL.-

 

  1. Los y las comunistas debemos formar un frente en el seno del movimiento obrero-sindical que rompa con la actual tendencia hacia su transformación en aparatos ideológicos del Estado, con una función desmovilizadora de la lucha de clases a cambio de subvenciones y su instrumentalización por parte del nacionalismo y el centralismo reformista para sus objetivos de escindir al Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco.

 

  1. HERRI GORRI no tiene un sindicato de referencia que pueda considerar como sujeto de una estrategia de confrontación contra la clase dominante. La burocratización, la deriva pequeñoburguesa y el alejamiento respecto a los sectores más oprimidos y explotados del Pueblo Trabajador-Proletariado Vasco, son elementos compartidos por una élite sindical liderada por sectores de la aristocracia obrero-funcionarial, que agudizan su deslegitimación social y su descrédito ante las masas, por sus premisas anticomunistas, reformistas y posibilistas. Un nuevo sindicalismo de clase, combativo e integrado en una estrategia hacia el socialismo es necesario pues las estructuras burocráticas existentes, en la coyuntura actual, no están ni de lejos en condiciones de afrontar dicha transformación. El sindicato LAB, tradicionalmente ligado a posiciones cualitativamente diferenciadas respecto al resto de sindicatos, se ha visto sumido en la misma deriva burocrática. Por lo que solo la recuperación de las señas de identidad mencionadas en el terreno de la práctica sindical le colocaría en la posición de convertirse en el referente para la refundación de un sindicalismo de clase, participativo y combativo en Euskalherria.
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