HACIA UN PUNTO MUERTO…-Jon Ibaia, militante de HERRI GORRI

img_52631Ya hemos señalado en diferentes ocasiones que la crisis del modelo de acumulación del año 2008 ha sido superada, con las recetas que el capitalismo ha utilizado para superar sus diferentes y recurrentes crisis a lo largo de su historia. Como en todos los procesos de recomposición de las tasas de ganancia y de reconstrucción de las condiciones de acumulación, las contradicciones generadas son inevitables. El empobrecimiento general del proletariado, tanto en términos relativos como absolutos, la pérdida de derechos sociales y laborales, el progresivo desmantelamiento del Estado de bienestar como conquista histórica y base de la legitimidad y del consenso de los “Estados sociales y democráticos de derecho” del capitalismo central o semi-central, están siendo el precio a pagar en esta recomposición de la acumulación capitalista. Un precio que, si bien es cierto que generó y aún genera movilizaciones, malestar social y protestas, en ningún momento ha alcanzado un punto crítico en el que la estabilidad del Régimen del 78, en el caso del Estado español, haya sido una hipótesis plausible.

Las actuales movilizaciones en torno a la defensa del sistema público de pensiones y a la denuncia de unas pensiones que arrojan a importantes sectores sociales a la pobreza, constituyen un ejemplo de respuesta popular “espontánea” a la ofensiva del bloque en el poder. Esta movilización espontánea, transmite fuerza, no hay duda y quien estuviera en la manifestación de aquel 17 de marzo por la tarde en Bilbao, puede dar fe de ello. Ahora bien, una mirada atenta, un oído aguzado, un análisis de las consignas, lemas y gritos de la gente, inmediatamente dejan entrever que este movimiento, se encuentra estrictamente “encerrado” en los márgenes del sistema que, de hecho lo ha generado y por ello, puede llegar a “gestionarlo” como contradicción.

Que no se nos malinterprete, es extraordinariamente positivo que las masas se movilicen, experimenten su potencial poder en las calles, que se sientan “clase en sí”, cada lunes cuando las jubiladas y jubilados se concentran frente al ayuntamiento de Bilbao, por supuesto. Pero el problema es que el riesgo del sistema público de pensiones, no es “porque se ha robado demasiado”, porque el gobierno del Partido Popular es abyecto y desea someter a la pobreza a millones de sus votantes, o una cuestión de “prioridades de gasto”. Ha sido muy recurrente entre los sectores de la izquierda sistémica, presentar el aumento presupuestario de gasto en defensa, frente al 0,25% de aumento de las pensiones, o contraponer los recursos financieros destinados al rescate de la banca o, ahora el destinado a la recompra de las autopistas de pago, frente al sostenimiento del sistema de pensiones y la equiparación con los aumentos del IPC.

Ahora bien, ¿no es cierto que estar en la OTAN implica el cumplimiento de responsabilidades?, el rescate del sector financiero, ¿no fue un imperativo de la Troika, por estar dentro de la Unión Europea y en la zona euro?. El fraude fiscal ya sea bajo la forma de corrupción o legalizado mediante el mantenimiento de paraísos fiscales, exenciones fiscales a las grandes empresas, ¿no constituye uno de los pilares del modelo capitalista de baja productividad y de débil sector productivo del Estado español y su Régimen del 78?. Por supuesto la izquierda sistémica no puede abordar estas cuestiones de manera seria, porque automáticamente dejaría de ser sistémica…

No hubieramos realizado toda esta introducción, si no fuera porque en la movilización del 17 de Marzo en Bilbao, había una organización con banderas soviéticas, banderas partidarias, republicanas… que, megáfono en mano, lanzaban consignas y repartían pasquines, cuyo contenido -al margen del continente- podría ser refrendado por un militante de base de AHAL DUGU o de EH BILDU incluso, si se hubiera introducido “el derecho a decidir” de por medio. Esta organización de la que no diremos el nombre, porque no es necesario, no sé hasta que punto en sus documentos internos y línea política, se exige la salida del Estado español de la OTAN, la ruptura con la Unión Europea y el euro… pero desde luego, en ninguna de sus consignas o sus pasquines reflejaban este hecho.

Y “teoricé” in situ la razón que podrían aducir para ello: las masas no están preparadas para mensajes tan radicales, hay que presentarse con mensajes y contenidos “reformistas” para llegar a las masas, que vean banderas rojas tras mensajes “razonables” y ajustados a su nivel de conciencia y luego se irá trabajando en ello, una vez que hayan sido atraídas.

En HERRI GORRI, siempre hemos afirmado la necesidad de reconstruir una referencialidad marxista-leninista, como paso previo a formación del Partido, como “conciencia organizada” del proletariado en tanto que vanguardia. Lo que nos alejaba de los planteamientos de la denominada “línea de reconstitución”, era su apuesta teoricista y su desconexión con las masas, como parte de su accionar, lo que lo considerábamos erróneo a todas luces. Cierto es que en el documento “Nueva Orientación”, de la organización de referencia del reconstitucionalismo, en cierta forma realizan una importante labor de autocrítica y retoman la necesidad de establecer una línea de masas, lo que consideramos muy positivo.

La reconstrucción de una referencialidad marxista-leninista, es una tarea principal y predominantemente ideológica. Ideológica en el sentido precisamente de presentar a la clase trabajadora y al proletariado en general, si seguimos con el tema de las pensiones, la necesidad de una ruptura con la Unión Europea y el euro, como condición ineludible para una verdadera solución al problema de las pensiones… y en base a esta lucha ideológica debiéramos plantear una lucha contra el reformismo y contra el revisionismo que le va a la zaga.

Pero la reconstrucción de la referencialidad marxista-leninista, no puede ser desligada del problema de la organización. Cierto es que en su día en HERRI GORRI, cometimos un error de base, al pensar que la unidad que proporcionara una dimensión cuantitativa y más amplia, implicaría una mayor capacidad de intervención y de referencialidad, pero en nuestras propias carnes hemos sufrido los problemas que conlleva, incluso internamente, la integración de nueva militancia, sin tener fijados unos principios fundamentales, para que “nadie se confunda” de lo que somos y lo que aspiramos a ser.

La organización no puede ser planteada como un instrumento de acumulación, en primer lugar, porque tal y como se encuentra el nivel de conciencia y las correlaciones de fuerzas, no existe tal acumulación. Consideramos que ciertas organizaciones comunistas, dispuestas incluso a presentarse ante los movimientos de masas, con consignas reformistas y muy poco revolucionarias, son la prueba de ello, pues de otro modo, las diferentes organizaciones que se presentan a las elecciones burguesas, hubieran recabado mayores apoyos que los existentes, incluso inferiores a los de la ultraderecha fascista.

La referencialidad marxista-leninista asume una dimensión organizacional, desde el momento en el que unos principios ideológicos y teóricos, establecen en primer término una posible convergencia entre comunistas ya con cierto nivel de formación política y experiencia militante que configuren una estructura con capacidad de integrar a individuos “instintivamente” comunistas, pero sin formación política y a filo-comunistas, en base a dichos principios y -sobretodo- a una línea política que establece las condiciones y la direccionalidad de una praxis incluso en el seno de las organizaciones de masas. Pero una referencialidad marxista-leninista organizada, rsulta esencial, a la hora de atraer a “comunistas sin partido”, que pueden integrarse dentro de una estrategia general y en función de un programa político alejado del reformismo.

La idea de una estructura de cuadros, con el objetivo de poner en marcha una línea de intervención política efectiva implica establecer unos principios fundamentales, unos objetivos estratégicos y un programa político, en torno a los cuales converger, aprovechando la experiencia militante de cuadros veteranos e integrando a las nuevas generaciones de comunistas, desarrollando una formación que encauce su praxis política.

Por supuesto, debemos analizar el pasado para aprender de los errores y aciertos del marxismo-leninismo, debemos además ser conscientes de la derrota estratégica de nuestro proyecto, pero no partimos de cero, sino de un contexto de lucha de clases diferente, en el que en mitad de una crisis y posterior ofensiva del capital por recomponer la acumulación, la clase trabajadora y el proletariado, carece de una alternativa política, ideológica y económica propia.

La intervención en los movimientos de masas, no puede implicar una subordinación al reformismo, incluso a condición de una fase en la que sigamos sumidos en la incapacidad de dar “con las teclas adecuadas”. El marxismo-leninismo es “adusto”, en cierta manera “antipático”, porque el reformismo y la izquierda postmoderna mantienen una congruencia con el sistema, mientras que el marxismo-leninismo implica una ruptura de base. No hay más que tener una mínima experiencia militante, para saber lo que implica explicar el concepto de explotación basado en la producción de plusvalor como trabajo no pagado, frente a la “explotación” de la que habla el reformismo, en términos de “injusticia” y la lucha por mejoras salariales que sean más justas. Pero el combate ideológico resulta esencial y para ello, no podemos renunciar a estar presentes en los movimientos de masas, con nuestro discurso, sin concesiones y organizados, sólo entonces seremos referente y vanguardia marxista-leninista.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s